STEEL CITY
«Now It’s Time»
(Street Symphonies Records)
Esta banda cuando se fundó se llamaba Metal Federal Reserve, en el 2010, pero luego cambiaron a su actual nombre. Con el anterior ya se veían claras las influencias del grupo y estas se mantienen actualmente.
El estilo es metal con muchas reminiscencias del pasado, pero indudablemente metal moderno, con influencias del tipo Slipknot en algunos momentos o Korn. Aunque indudablemente también las hay del metal de los noventa, y hasta algo del grunge quizás.
Por ejemplo, “Now It’s Time” tiene dentro de sí toda esa mezcla, desde una manera de cantar que pasa por Korn o Alter Bridge hasta una música que pasa desde Slipknot hasta Pearl Jam.
Esto evidencia que son los grupos modernos, cargados de música que han escuchado desde pequeños, y que han bebido de múltiples fuentes estos jóvenes italianos.
“I Don’t Belong” también suena muy peculiar, marchosa, y en todas las canciones encontrarás buenos solos de guitarra al estilo clásico.
Mientras, Fabio Riccio va utilizando diferentes timbres de voz, uno algo más gutural, otro claro, según las circunstancias.
“Last Evolution” lo inicia con un tono mucho más bajo antes de tomar su tesitura normal.
Un cambio viene con “No One’s Guilty”, muy apegado al Nu Metal, incluyendo conteo progresivo, voz desgarrada, y riff simple pero efectivo, volviendo a lo alternativo con “Under Your Face”.
Arpegios lentos de guitarra dan inicio a “Where is my Home?” en lo que parece una balada en sus primeros acordes que luego se convierte en un pesado riff de guitarra, aunque mantiene su lado melancólico.
Ya llegando al final del disco está la alegre “Faster” con coros thrasheros y ritmo sencillo y pegadizo, y “Black Heart Monster Tears” es algo más rapero saliendo bastante de todo lo anterior.
El resultado es un disco muy variado dentro de las líneas del metal alternativo.
Tal vez lo único que no encaja aquí es el nombre del combo que sirve más para un conjunto de metal clásico que al de uno de metal actual.
Más info en: www.streetsymphonies.com
Tony González y Lucas Gordon.
